Salta: Primeras conclusiones de una campaña política obrera y socialista


Las elecciones PASO de la provincia de Salta han consagrado la victoria del intendente capitalino Gustavo Sáenz a la candidatura de gobernador, quien se alzó con un 42,9% de votos, mientras que en la interna del Frente de Todos, el favorito de Alberto Fernández, el “Oso” Leavy, se impuso cómodo al actual vicegobernador Isa, pero con apenas el 22,56%. EL facistoide Olmedo se estancó tercero con un 19,63% e Isa quedó cuarto con un 8,09%. El FIT-U quinto con un 3,59%; la lista del PTS encabezada por Del Plá (Unidad) un 1,76%, el Partido Obrero (Política Obrera) un 1,05% y el MST (Nueva Izquierda) un 0,77%.

El desplome continua

Con estos resultados, la izquierda en Salta ha retrocedido en un 56,7% con respecto a las PASO de 2015. En esa ocasión, el PO y el MST sacaron un 9,12% de los votos (56.473); el PO un 7,29% (45.137) y el MST un 1,83% (11.336). Ahora, la lista del PTS “Unidad", que llevaba a la cabeza a Claudio del Pla y a Pablo López, que renunciaron al PO hace dos meses, sacó 11.981 votos (1,76%). El PO sacó 7.153 votos (1,05%) y el MST 5.276 votos (0,77%).
 
Si se compara estos resultados con la elección del 2017 también hay un franco retroceso ya que para diputados nacionales, una categoría que se vota en toda la provincia y es equiparable a gobernador, el FIT (PO-PTS) obtuvo un 7,68% de los votos (53.655) y el MST un 2,32% (16.193), lo que sumado daría un 10% de los votos emitidos en aquella contienda (69.848), dando un retroceso de un 34,94% y una pérdida de 45.438 votos. Otro ejemplo es la categoría de diputado provincial en capital, único distrito por el cual históricamente se han conseguido legisladores, ya que en el 2017 el FIT obtuvo un 5,92% de los votos (17.620) y el MST un 1,36% (7.771), mientras que en estas PASO todo el FIT-U apenas sacó un 3,91% de los votos (11.001); un retroceso del 56,67%.

Solo comparando con las PASO de agosto pasado, el FIT-U tuvo un leve crecimiento ya que para senador nacional, candidatura encabezada por Violeta Gil, se obtuvo un 3,5% de los votos (21.563) y para diputado nacional, encabezada por Pablo López, un 3,8% (23.033). En ese entonces, López, Del Plá y Foffani aún no habían presentado su renuncia PO pero Del Plá ya amenazaba en los medios que si Violeta Gil defendía sus posiciones políticas de adhesión a la tendencia pública del PO, esto “iba a traer problemas” (FM Interactiva, 03/07) a la par que el comité nacional expulsaba a un millar de compañeros. Por otro lado, los resultados de las PASO de agosto pasado son de todos modos, un retroceso en relación al 2017, 2015, 2013, 2011 y 2009 en las categorías de diputado y senador nacional.
 
En el marco de este retroceso sistemático y para contrarrestarlo, las compañeras que quedamos a cargo de la dirección del PO constituimos el FIT-U en Salta bajo un programa político de independencia de clase y sin ninguna clase de caracterizaciones que lo distorsionen ni cajoneen. Sin embargo esta alianza fue quebrada por las internas impuestas por Del Plá, López y Foffani, en su ambición de seguir encabezando -AHORA con el PTS- las listas del FIT-U a como dé lugar. Nuestra caracterización sobre el desplome del FIT-U a nivel nacional se vio confirmada en Salta y el retroceso fue agravado por la imposición de internas. Ha quedado expuesto crudamente el carácter pernicioso de la adaptación electoralista y parlamentarista, de aquellos que se fueron del PO para cobijarse en la lista del PTS. Si el retroceso sistemático del PO y el FIT ya era un juicio definitivo contra ellos, los resultados del domingo pasado lo confirman.

El contenido político de la interna del FIT-U

Sin embargo, en este retroceso de la izquierda en Salta, hay una diferencia de calidad que no se debe perder de vista: contra la deriva electoralista, el PO salteño ha recuperado su tradición histórica de colocar la campaña electoral al servicio de la agitación y propaganda política socialista. Nuestra crítica de los políticos patronales y del 'albertismo' fue tan implacable como pedagógica. Incluso más importante aún, nuestra campaña fue una consistente defensa del centralismo democrático y de la centralidad de la militancia en las decisiones cotidianas y su campo de acción, contra el atropello de aparato, la autoproclamación. Fue una campaña que mostró los vínculos entre la cooptación política del Estado y el atornillamiento parlamentario, por un lado, y el vínculo de este atornillamiento con la formación de un aparato partidario. Nuestros contrincantes parasitaron su lugar de sus figuras públicas y pusieron en juego enormes recursos, a falta de militantes.
El PO salteño fue la única lista provincial dentro de la interna del FIT-U que se presentó en los municipios de capital, Rosario de Lerma, Metán, Orán, Colonia Santa Rosa, Hipólito Yrigoyen, Tartagal, Mosconi y Aguaray, abarcando los distritos más importantes de la provincia y que concentran el 75% del padrón electoral. Por el contrario, López, Del Plá y cía CON EL PTS sólo se presentaron en los municipios de capital, San Lorenzo y Campo Santo y llamaron a votar en blanco en el interior contra nuestras listas.

Este boicot que también fue prolijamente impulsado por el MST, que se presentaba sólo en capital y Güemes, y las complicaciones que impuso la enorme diáspora de listas a la pantalla del voto electrónico, nos dejó centésimas abajo del piso proscriptivo de las PASO en San Ramón de la Nueva Orán, Aguaray, Mosconi, Tartagal y Metán, en la categoría de concejales. A pesar de ello hemos triunfado en las internas en el departamento de Orán en la categoría de gobernador, y hemos pasado las PASO en Colonia Santa Rosa e Hipólito Yrigoyen en todas las categorías municipales y departamentales. Pelearemos en el escrutinio definitivo las centésimas que nos faltan en estas categorías y en la de intendente en Rosario de Lerma.

Por una salida obrera y socialista

La campaña del PO salteño fue una campaña de principios, que logró una simpatía y un voto que es una base granítica para colocar al PO nuevamente en la perspectiva de la constitución de un partido de la clase obrera para luchar por el gobierno de trabajadores. Hemos demostrado tener la consistencia política necesaria para abrir un cauce de superación de nuestra propia crisis y la crisis de la izquierda, lo que quedará claro en las próximas batallas de clase.

La victoria de Sáenz, seguido por Leavy y Olmedo, preanuncia la continuidad de un régimen político y social responsable de la pobreza, la desocupación y la precariedad laboral que azota a la clase obrera salteña. Este régimen ya ha fracasado y ya es enfrentado por un contingente cada vez mayor de los trabajadores, como lo demuestra la aguerrida docencia salteña, las mujeres y jóvenes que luchan por sus reivindicaciones contra el oscurantismo clerical enquistado en el Estado salteño, o los familiares que luchan contra la impunidad de una policía asesina de jóvenes y vinculada a los negocios del narcotráfico y la trata.

Bajo esta perspectiva y de cara a las próximas elecciones desarrollaremos una enérgica campaña política por voto al FIT-U, en Salta y a nivel nacional y por el desarrollo y la construcción de un partido obrero de masas.

Balance de las elecciones PASO provinciales
Publicado por Partido Obrero de Salta en Domingo, 6 de octubre de 2019

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