La Franja Morada recupera la FUBA

Por Fede Fernández para Política Obrera

El sábado 28 en la facultad de Medicina de la UBA sesionó el congreso ordinario de la Federación Universitaria. Nuevo Espacio (Franja Morada) y un conjunto de agrupaciones peronistas aliadas al rectorado lograron reunir 70 delegados, alcanzando el primer lugar de las listas. Para convocar a este congreso express -sin ningún tipo de instancia deliberativa- se sirvieron del quórum propio en la junta ejecutiva tras duplicarse en centros de estudiantes, de 4 a 8, en las recientes elecciones universitarias. En el segundo lugar, conquistando la secretaría general, se ubicó el "Frente de Todos" con 35 delegados. Esta lista es la expresión del sector del kirchnerismo que se prepara, en el banco de suplentes, para "gobernar" la Universidad de la mano de Alberto Fernández y Barbieri. En tercer lugar, la lista de izquierda constató su pronunciado derrumbe en materia de centros y delegados presentando 20 cartones, el número más bajo desde, al menos, el 2001.

Balance

La victoria del macrismo en la UBA tiene que evaluarse a la luz de la experiencia concreta del movimiento estudiantil. Apresurarse a decretar un "fin de ciclo" o un "ascenso de la derecha" servirá para patear la pelota afuera, no para trazar un verdadero balance político de las direcciones desplazadas, empezando por la izquierda. La contradicción del "fin de ciclo" es manifiesta. La experiencia de la FUBA piquetera vendría a 'finalizar' casi en el momento exacto en el que el país va reuniendo las condiciones de un 2001 en gran escala. La izquierda que se excusa en "la crisis" para intentar explicar que los estudiantes se recuestan en sus verdugos confiesa una tremenda incapacidad política. Mientras en el país el macrismo se ha transformado en un cadáver, la Universidad aparecería completamente disociada de ese proceso general. La victoria de la Franja en los centros no constituye un salvoconducto para que las autoridades de la Universidad atraviesen sin choques el fuerte ajuste presupuestario y los propósitos de reformas capitalistas de la educación (res. 1.254, sistema de créditos). La propia reforma del plan de Ingeniería, que muchos dan por descontada, aún tiene que superar la prueba de los hechos.

Un ejemplo de este escenario convulsivo lo tenemos en la facultad de Psicología. Apenas 48 horas después de 'estrenar' la flamante conducción morada, una asamblea de más de 100 activistas puso en crisis los despidos en los espacios del centro. Si ese movimiento logra desenvolverse en el conjunto de la facultad podemos asistir a una impresionante lección política. La derecha, que vino a inaugurar con el macrismo un periodo continental de dominación política ha fracasado en tiempo record. Su victoria en los centros y en la FUBA puede durar lo que un suspiro. Pero esto plantea un viraje en la orientación del activismo.

La FUBA que perdió

El último año del PO al frente de la federación, estuvo signado por la lista conformada con La Cámpora y gran parte del kirchnerismo. Se trató de un cambio cualitativo en la conformación de los distintos frentes, justificado por el golpe usurpador realizado en 2018 por el rectorado. Pero ese compromiso circunstancial se convirtió para el oficialismo de la UJS en una unidad política respecto de un punto crucial: la adaptación al “hay 2019”, sumiendo a la FUBA en una parálisis en lo que tiene que ver con las reivindicaciones y el ajuste en la Universidad. En el balance oficial de la UJS se afirma que como el movimiento de la rebelión universitaria no se habría profundizado, no se pudo demostrar la 'contención' del kirchnerismo. Pero al mismo tiempo, dicen que esa contención significó que los estudiantes asuman que "el ajuste es irremediable". O sea que la contención existió para explicar el retroceso de la izquierda (“planchazo”), pero desaparece a la hora de explicar las votaciones obtenidas por los K. Una ensalada de conceptos para evitar a toda costa balancear los límites políticos de la izquierda. Pero incluso dando por cierta a la 'contención,' en el movimiento estudiantil la lucha política y la delimitación con el nacionalismo tiene que realizarse en función de las tareas del movimiento. La UJS, sin embargo, actuó durante 2019 en un bloque con los K. La 'delimitación' corrió en clave 'ideológica', apuntando a la campaña electoral del FIT-U. El resultado fue una neutralización mortal para la FUBA. Todos los centros, fueron presas de este callejón sin salida de la FUBA de 'unidad'. En ese sentido la impostura de la copresidencia K es fenomenal. Hasta último minuto del congreso de la FUBA reclamaron a los aliados peronistas del rectorado (MLI, UES) conformar una lista en común. El golpe mortal contra la FUBA, amañando la elección de Medicina, fue producto de un acuerdo entre Yacobitti (UCR) y los K.

Perspectiva

El desplome de la izquierda en la mayoría de sus expresiones tomo como contrapartida a la recuperación de la conducción de la FUBA por parte de los agentes del rectorado. En el caso de la UJS, principal fuerza de ese espacio, acompañó su adaptación política a los K con una lógica destructiva y de aparato. Las expulsiones que mutilaron la organización son inseparables de esta derrota política. El resto de la izquierda ha abandonado un planteo para el movimiento estudiantil. El PTS que 'vaticinó' durante dos décadas el final de la FUBA, en esta oportunidad, sin embargo, no ha desenvuelto ningún tipo de planteo crítico. El electoralismo que afecta a la dirección partidaria del PO expresa una crisis del conjunto de la izquierda revolucionaria. El PTS 'militó' las elecciones universitarias repitiendo una y otra vez el "trap de Del Caño". La agudización de la crisis social y política es directamente proporcional al desconcierto de la izquierda.

Con semanas de existencia, los compañeros de la UJS que militamos en la Tendencia del PO hemos batallado para sortear diversos obstáculos y tentativas de proscripción, participando en las listas de la izquierda en Filosofía, Psicología, Exactas y Fadu - en todas ellas con un planteo propio. En Veterinaria, frente al límite de la política destructiva de la UJS (¡proscribiéndonos!) conformamos una lista que conquistó, con horas de campaña, un 10% de los votos
Hemos sido parte de los 18 años de la UJS al frente de la federación, y presentamos este balance para abrir un debate político en la organización. Para ello, es necesario que retrotraigan las expulsiones y se reconozca a la Tendencia del PO, en todo el partido y también en la UJS. La degradación de la Universidad a manos del capital -que tendrá su propia modalidad bajo FF- le planteará al movimiento estudiantil nuevas y profundas experiencias de lucha, el terreno en el cual habrá que abonar la recuperación de la FUBA. Esta posibilidad está íntimamente asociada a las conclusiones que saquen sus activistas y militantes.

 

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