Encuentro nacional de mujeres. La enorme batalla de las compañeras de la Tendencia en el PDT.

ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES: LA ENORME BATALLA DE LAS COMPAÑERAS DE LA TENDENCIA EN EL PDT.
Por Corresponsal. Política Obrera.
Plenario de Trabajadoras en el Partido Obrero – Tendencia.

El 34 Encuentro Nacional de Mujeres no sólo expresó la potencia del movimiento de mujeres en todo el país, sino también las contradicciones y tensiones que lo recorren en el marco de la presente crisis.

A pesar de un temporal que anegó las rutas de acceso y muchos sectores de la ciudad, decenas de miles de mujeres llegaron a La Plata desde la madrugada del sábado, provenientes de todo el país.

Esa era ya una primera batalla ganada. A diferencia de otros años, en los que las CTA, ATE y los movimientos de desocupados vinculados a Bergoglio y al peronismo -como la CCC, la Ctep y el Movimiento Evita- promovían el Encuentro y facilitaban el traslado de sus integrantes, esta vez la convocatoria estuvo signada por el desinterés y la apatía de los grandes aparatos, que mezquinaron micros y se ahorraron la agitación y las actividades con las que tradicionalmente se convoca a la máxima cita anual del movimiento de mujeres.

Es posible que se sintieran poco interesados en concentrar miles de mujeres en el marco de una situación social explosiva, con despidos, suspensiones, fábricas tomadas y una juventud que se niega a clausurar o postergar la demanda que la sacó de a cientos de miles a las calles: la educación sexual y el aborto legal.

La debacle política del gobierno de Mauricio Macri tampoco les resultó un estímulo para asistir. Antes bien, las corrientes que responden a cualquiera de las variantes del Frente de Todos parecieron disciplinarse al insistente pedido de Alberto Fernández de desalojar las calles de todo el país y de La Plata también. Pasaron por los talleres a pedir el voto “a la conductora del movimiento nacional que está en plena deconstrucción” (sic), y siguieron su camino.

El PDT en la Tendencia del Partido Obrero

En ese contexto llegó al Encuentro el medio millar de compañeras del PDT en la Tendencia del Partido Obrero. De las barriadas del Gran Buenos Aires, del interior de la provincia -una nutrida de delegación de Bahía Blanca-, de Misiones, del Chaco, de Santiago del Estero y La Rioja, de la provincia de Santa Fe -con sus banderas y pancartas artísticas que fueron la admiración en la marcha- y una imponente delegación del NOA de más de 200 compañeras. Tucumanas, salteñas, jujeñas viajaron casi 24 horas para traer la palabra de las socialistas, la enorme experiencia de lucha contra la impunidad y por la construcción de una alternativa de clase dentro del movimiento de mujeres.
Veníamos preparadas después de cuatro meses de intenso debate sobre la necesidad de una organización de mujeres socialistas que proponga al movimiento una alternativa independiente de las variantes patronales.

Que discuta la necesidad de conquistar a la vanguardia obrera a la defensa de las reivindicaciones de las trabajadoras, combatiendo los prejuicios sexistas de los trabajadores.
Que explique que la satisfacción de nuestras demandas solo será posible si apelamos a los métodos de la clase obrera, sin ninguna ilusión en el régimen imperante y luchando junto a los hombres de nuestra clase.

Que sea capaz de no disolverse en las “mareas” policlasistas de la sororidad sino que recupere la delimitación de una clara política de clase. Que sea la voz del clasismo frente a las corrientes que dirigen al movimiento en nombre del feminismo y responden abiertamente al PJ y al Kirchnerismo, o sea a la capitulación ante las iglesias católica y evangélica, al pago de la deuda externa, el pacto social con la burocracia y los patrones, a la postergación del derecho al aborto para las calendas griegas, y a la sustitución del derecho al trabajo por la explotación sin derechos laborales ni convenios, bajo el barniz de la “economía popular”.

Vinimos a decir que el próximo gobierno nace signado por una crisis económica y política de carácter histórico. La pretensión de remendar este régimen agotado, que se adivina en las tratativas de AF y los suyos con el FMI y los acreedores internacionales, deberá conducir a una rebelión popular.

Ecuador es el espejo donde debe mirarse Argentina, y la izquierda debe advertir a los trabajadores de ese escenario, para orientarlos revolucionariamente. Delegadas sindicales, docentes, enfermeras, trabajadoras del Estado, militantes de organizaciones contra la impunidad, contra el gatillo fácil, contra los femicidios, de la lucha contra la trata, estudiantes, artistas, jubiladas y las aguerridas trabajadoras desocupadas y precarizadas del Polo Obrero fuimos masivamente a los talleres a plantear una huelga general que conduzca a una Asamblea constituyente con el poder de reorganizar el país bajo otras bases sociales.

Ausencias en los talleres

Según la Comisión Organizadora hegemonizada por el PCR-PJ y sectores del kirchnerismo, unas 60.000 mujeres se volcaron a los talleres. Allí esperaba una segunda sorpresa: a diferencia del mecanismo de relojería que suele imponer el PCR, con coordinadoras perfectamente entrenadas para regimentar el debate, despolitizarlo y bloquear el voto de las resoluciones, esta vez muchos talleres estaban sin coordinación. Fueron las propias compañeras asistentes las que los organizaron como pudieron, ocupando aulas y pasillos cuando no había lugares suficientes.

Pero no solo el PCR se había olvidado de dar el presente. La izquierda organizada en el FIT-U tampoco asistió a los talleres el sábado, y solo algunas pocas militantes del PDT oficial y de Izquierda Socialista lo hicieron el domingo.

El PTS, el MST y el PDT oficial se entretuvieron en actividades propias que habían programado en el mismo horario que los talleres, tanto el sábado como el domingo, todas aptas para la promoción electoral.

Esta política de autoproclamación dio la espalda a trabajadoras y a jóvenes -muchas llegadas por primera vez por hacer participado en la marea verde- que se encontraron con burócratas sindicales, funcionarias de ONGs o de áreas de género del Estado cuya función fue recordar que en los talleres no se vota, analizar los conflictos desde un ángulo despolitizado e individual y tratar de disolver la experiencia colectiva de las trabajadoras en el árido debate de leyes y “políticas públicas”. Allí donde las delegadas clasistas de la Tendencia hicieron oir su voz, la respuesta fue contundente y arrancó ovaciones de las asistentes.

Los talleres sindicales nos permitieron discutir con delegadas de base que presentaban la misma preocupación: la apertura de paritarias, terminar con los contratos de monotributo, conseguir ampliación de licencias. Una conclusión común fue la necesidad de coordinar las luchas. Cuando el debate arribaba al punto en que el camino era Chubut y la huelga general, entonces las burócratas sacaban de la galera el tema del cupo. Como si fuera un problema de sexo haber dejado pasar la reforma previsional y entregado puntos clave del convenio. Como si el problema no fuera su vocación de bomberos de la patronal para atacarnos a las trabajadoras y trabajadores.

La iglesia había anunciado su decisión de no confrontar con el ENM, al punto que se suspendieron las misas en la catedral y en otras iglesias importantes. En los talleres de aborto y anticoncepción, sin embargo, la presencia de militantes eclesiásticas fue significativa y también tuvo respuestas de nuestro contingente, aplaudido a rabiar. Las clericales fingían ser abogadas, médicas, especialistas en derechos humanos –“el primero, la vida”– sobrevivientes de un aborto con graves secuelas psicológicas o mujeres enfermas por el uso de anticonceptivos químicos en vez del “método natural” que las cavernícolas promueven. Fueron aplastadas con fundamentos y convicción por muchas compañeras y por las militantes del PDT Tendencia que desenmascararon a las “expertas”, denunciando que eran agentes del clero travestidos de madres preocupadas. La Tendencia, en suma, fue a librar una enorme batalla política, explicando nuestras posiciones a miles de compañeras luchadoras –la mayoría independientes- de todo el país.

Varios talleres de aborto se unificaron, repudiaron a la Iglesia y debatieron las responsabilidades políticas del voto negativo en el Senado y cómo poner en pie un movimiento que lleve la lucha por el derecho al aborto a la victoria. El domingo tuvo lugar una asamblea de secundarias convocada por la CEB, que reunió a unas 200 compañeras.

El sábado, en los talleres de trata, las compañeras de la Tendencia acordamos con las Madres Víctimas de Trata que el domingo levantaríamos los talleres para confluir en una gran asamblea de carácter resolutivo. El domingo, la asamblea contra la trata de personas reunió unas 500 mujeres. Las militantes de la Tendencia fueron ovacionadas en cada intervención cuando plantaban la bandera contra la descomposición del régimen capitalista en su conjunto y señalaron la necesidad de poner en pie una fuerte organización de mujeres que termine con la barbarie de la explotación sexual.

El sábado, a la salida de los talleres, cada contingente del PDT Tendencia hizo un primer balance de su intervención y luego se incorporó a una nutrida marcha contra los travesticidios y a un pañuelazo más modesto que sustituyó Desde allí, el PDT volvió a la escuela a cenar y luego descansar. Allì se destacó el enorme trabajo del comedor liderado por Vanina Kosteki y la dotación de 40 compañeros de la Tendencia que durante el fin de semana garantizaron que tuviéramos todo lo necesario para dedicarnos de lleno a la actividad política. Desde la comida hasta baños limpios. Desde las viandas para el viaje hasta los materiales de agitación. Una muestra concreta de la unión de hombres y mujeres por la causa de emancipación de las mujeres y de la humanidad toda.
 

Una marcha multitudinaria y escindida
 

La marcha del domingo fue multitudinaria, cercana a las 200.000 mujeres según los medios. En ella se evidenció una división que, esta vez, amenaza con partir el Encuentro Nacional de Mujeres.
 

Los debates sobre “Encuentro plurinacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries” versus “Encuentro Nacional de Mujeres”, que habían recorrido un año en la comisión organizadora, prácticamente no se trasladaron a los talleres. De hecho, las más firmes impulsoras del cambio de nombre, las mujeres de Abya Yala, sesionaron en el “territorio querandí” en una asamblea propia, en el mismo turno que los talleres.
 

En la marcha se delimitaron dos columnas. Una, la oficial del PCR y el PJ-K, a la que se sumó la Campaña por el Derecho al Aborto, que siguió un recorrido interminable que eludía la gobernación y la Catedral (a las que de todos modos era imposible llegar porque estaban profusamente valladas). La otra, la del FIT-U, grupos feministas pequeños y las agrupaciones plurinacionales y de la diversidad sexual. La primera armó un tapón para impedir el paso de las segundas y detuvo varias horas el inicio de la marcha.
 

La columna de la Tendencia del Partido Obrero superó largamente el medio millar de personas porque muchas compañeras llegaron el domingo. Colorida, festiva y enérgica, nuestra columna fue aplaudida a su paso muchas veces por grupos de mujeres que se detenían a corear las consignas. La más popular, la que dice “no creas que el Congreso lo va a votar, la huelga hay que organizar".
 

Como cierre de un fin de semana en el que el PDT en la Tendencia del Partido Obrero se movilizó por primera vez masivamente, organizamos un acto breve, en una esquina. Intervinieron Violeta Gil, la precandidata a gobernadora por Salta; Alejandra del Castillo de Tucumán que encabezó la enorme delegación del NOA; Jorgelina Signa, concejala del cordón industrial de San Lorenzo; Eva Gutiérrez, dirigente histórica del Polo Obrero y Olga Viglieca, fundadora del PDT.
 

Todas subrayaron el esfuerzo consciente y militante para llegar sin ningún tipo de recursos hasta La Plata, la calidad y firmeza de la intervención en los talleres, y el interés que habían despertado en muchas mujeres nuestras posiciones.
Una mención especial para las compañeras y compañeros de la Tendencia de La Plata, y otras regionales que desde el viernes a la noche organizaron las dos sedes donde paramos y garantizaron durante todo el fin de semana la infraestructura necesaria para un contingente tan numeroso.
 

Hemos visto que las compañeras escuchaban atentamente nuestras intervenciones. Les hemos presentado una salida política, la alternativa de la huelga general, el planteo de la Asamblea Constituyente y la necesidad de seguir el camino de Chubut para tirar a los gobiernos del FMI.
 

Volvemos a nuestros hogares con la satisfacción de haber estado a la altura del desafío. ¡Adelante compañeras!

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Acto de cierre del PDT Tendencia
Publicado por Plenario de Trabajadoras - Tendencia PO en Domingo, 13 de octubre de 2019

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