La paritaria docente universitaria resultó una estafa

LA PARITARIA DOCENTE UNIVERSITARIA RESULTÓ UNA ESTAFA

El rectorado manipula y frustra la reivindicación de los ad honorem. Las responsabilidades de la conducción de AGD.

Por Luisina Montenegro, Secretaria Gremial AGD Psicología, para Política Obrera


Esta semana se conoció la distribución de las rentas ad honorem que fueran acordadas en la última paritaria de docentes universitarios. La misma deja al descubierto la enorme estafa del rectorado y merece un balance de la política que ha llevado adelante la AGD ligada a la firma de la paritaria de este año.

La paritaria universitaria fue una de las más bajas del país: un 16% en 3 cuotas (mayo, julio y septiembre), dos cláusulas gatillo en septiembre y febrero de 2020, el blanqueo de las sumas en negro de la paritaria 2018 y una partida presupuestaria para los Ad Honorem equivalente a 1.000 rentas. Se estima que en toda la UBA hay entre 12.000 y 15.000 docentes en esa situación.

La firma por parte de AGD y Conadu-H de esta paritaria fue controversial, ya que consolidaba una rebaja salarial en un contexto de profunda crisis económica. Nuestros salarios habían sufrido una caída cuando en 2018 la Conadu (k) y Fedun traicionaron el enorme movimiento huelguístico que se dio a nivel nacional al aceptar un insuficiente 25%. También se realizó una encuesta online a los afiliados sobre la firma de esta paritaria, en la cual el 45% votó por la negativa. La firma del acta por parte de la CONADU H no debió haber sido apoyada por AGD, la cual debió plantear la convocatoria abierta a asambleas de las asociaciones de base, sin distinción de centrales, para rechazarla y convocar un congreso común. Se pretenderá argumentar, con seguridad, acerca del “planchazo” de la docencia universitaria. Pero en momentos de crisis social y derrumbe del salario, el papel de una dirección clasista es orientar, con planteos de deliberación y lucha, la ruta para una acción de conjunto, y no adaptarse a los hechos consumados.

La fracción oficial del PO, que dirige la AGD, en ningún momento negó que había firmado un convenio a la baja. Se justificó con el argumento que ello resultaba compensado con la asignación de las rentas ad honorem. Daniel Sierra en Prensa Obrera calificó a este convenio nada menos que como un “hecho histórico”.

Algunos compañeros que integramos la Tendencia criticamos esta posición. Denunciamos que un sindicato no puede hacerse cómplice de una paritaria de miseria, ni someterse a tal extorsión de firmar un convenio a la baja como condición para participar de la asignación de las rentas. También denunciamos que esa participación no debía ser realizada a partir de una repartija de cargos sino que las asignaciones debían tener lugar en base a criterios objetivos y de clase, siendo la antigüedad el primero de ellos.

Lo contrario significa convertir a una conquista arrancada por un colectivo de trabajadores en una negociación cerrada entre el sindicato y funcionarios del ministerio de Educación y del rectorado. Estos arreglos nunca resultan en mayores conquistas para los trabajadores. La adaptación a los criterios de reparto del rectorado y el Ministerio de Educación fueron la coronación de una política que ya era errática desde un comienzo.

Ad honorem: una estafa

El proyecto presentado el miércoles 11 en el rectorado asigna 875 rentas (y no 1.000 como se repite una y otra vez), de las cuales 240 son retenidas para una asignación discrecional del rectorado bajo el rótulo de “problemáticas específicas”. Las 640 rentas restantes son distribuidas de la siguiente manera: 15 cargos para cada Facultad de forma federativa y una cantidad de cargos variables por Facultad de acuerdo a una fórmula que utiliza el CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) para calcular el presupuesto, que toma en consideración únicamente la cantidad de alumnos por docente. En concreto esto significa por ejemplo que Sociales y Filosofía reciban ¡15 rentas! Una verdadera estafa.

Enterados de esto, y ante la propuesta de movilizar el miércoles al Consejo Superior, donde fue votada esta escandalosa resolución, los docentes de Sociales se movilizaron y ni siquiera había una bandera de la AGD. Juan Winograd, consejero superior y militante del PO oficial, votó a favor de esta resolución. La conducción de AGD respaldó a Winograd argumentando que no se podían colocar contra la asignación de las rentas. La votación favorable de esta resolución por parte del PO oficialista es una adaptación política al rectorado, que se justifica en el propósito de formar parte de la comisión de asignación de rentas (ello, a pesar que el rectorado ha dispuesto de ellas con completa arbitrariedad).

Estamos frente a una adaptación brutal de la AGD al quietismo de las federaciones docentes (Conaduh, Conadu. Fedun), que se refleja no solo en la firma de una paritaria a la baja sino también en la falta de iniciativas que pongan en pie de lucha a los docentes en un cuadro de convulsión social.

Rechazamos esta estafa y reclamamos el derecho de todos los docentes a que se les reconozca el elemental derecho de cobrar un salario por su trabajo. Defendemos que los cargos que se vayan obteniendo se distribuyan en forma proporcional por universidad, estableciéndose un criterio de antigüedad. La intervención de los sindicatos docentes en la distribución debe ser para garantizar este criterio y no para formar parte del “reparto”. La antigüedad es un criterio clasista, en oposición al criterio “a dedo” que sirve como método de “premios y castigos” por parte del rectorado, o de puja de camarillas por parte de los sindicatos. Cualquier distribución que no esté asentada en criterios objetivos, cae irremediablemente en la arbitrariedad y en el punterismo. Es clave para el movimiento ad honorem y para el conjunto de la docencia universitaria tener claro esto, así como plantarse con una posición clara cuando, como en este caso, se procede a violentar las reivindicaciones de una lucha.

Contra la discrecionalidad del rectorado, reclamamos que se discuta la situación en asambleas por facultad, en una asamblea de gremio, y en las asambleas de ad honorem de cada facultad.

La actitud asumida con la cuestión de los Ad Honorem no es aislada. En la última asamblea general del gremio, la dirección de AGD se opuso a la reapertura de la paritaria e incluso se burló de la consigna de la huelga general (que, a su pesar, se terminó incluyendo en el pliego). La fracción oficial está colocando a la AGD en el terreno del inmovilismo y aportando a la contención del movimiento sindical docente.

Conclusiones

El acta firmada por AGD nunca debió haber sido suscripta, ni siquiera “críticamente”. Por el contrario, se debía dejar establecido que la rechazamos. Los gremios le concedieron al gobierno pagar un aumento escandaloso de apenas el 4% en la primera cuota, sin haber dejado establecido con claridad el mecanismo de un eventual pase de los Ad Honorem. También debió rechazarse la extorsión de que para discutir el ingreso de nuevos ad Honorem primero había que que firmar el convenio a la baja. Lo mismo vale para aquellas actas que definen aumentos por masas salariales (algo correctamente rechazado en su momento por los trabajadores del Subte). Denunciamos que siguen permitiendo que el 70% de los universitarios se mantenga debajo de los niveles de pobreza y desplomando el sueldo de miles de docentes.

Se aprecia, con la estafa de los Ad Honorem el retroceso sindical y organizativo de la ConaduH, que ha roto con una tradición histórica de no aceptar imposiciones leoninas aun cuando quedaran privados de la “cuota solidaria” a los sindicatos por parte del estado. La ConaduH con la firma de la paritaria 2019, retrocedió en la autoridad ganada sobre las propias organizaciones de base de la otra Conadu, donde algunas de ellas sí rechazaron la firma del acta paritaria

Preparemos la lucha

Existen condiciones para la convocatoria de un congreso de bases de la docencia que supere el quietismo de las centrales y que retome el camino de la enorme huelga nacional universitaria que llevó miles de docentes a la plaza de mayo denunciando al gobierno de Macri. Los docentes de la Tendencia del Partido Obrero hemos sacado esta semana una declaración llamando a asambleas en todas las facultades. Proponemos una asamblea general del gremio que discuta y vote un plan de acción por la reapertura de la paritaria y colocar el debate de la huelga general en todos los espacios de trabajo, se trata de una lucha estratégica.

La firma de la paritaria no sirvió para potenciar al sector más activo de la docencia (precisamente, los Ad Honorem) sino que instaló un clima de derrota y resignación entre los docentes. Sin un balance crítico de esta política la AGD va a seguir el camino de la FUBA, donde el inmovilismo y las acciones de aparato dieron lugar al avance del rectorado y al derrumbe de la izquierda, principalmente del PO.
En un contexto de crisis y fuertes choques con el gobierno y sus aliados, donde la tendencia a la convulsión social se agudiza y las condiciones de vida recrudecen, los sindicatos clasistas deben ser el principal canal de organización de los trabajadores y ayudar a sacar las conclusiones de una etapa que reclama que seamos los trabajadores los que reorganicemos el país sobre nuevas bases.
15/9/2019

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