Elecciones en Salta: El espejo de un régimen en descomposición.


Por Julio Quintana para Política Obrera
 
La campaña electoral hacia las PASO provinciales que tendrán lugar el próximo 6 de octubre en Salta se entrelaza con la bancarrota económica y el agotamiento del régimen político.

El fracaso de la aventura presidencialista de Urtubey ha abierto una lucha por la sucesión entre sus ex socios. Gustavo Sáenz, el intendente de la capital, armó un rejunte con romeristas, radicales y con Antonio Marocco, el representante del partido de Alberto Fernández en la provincia. El fascista evangélico Olmedo, desairado por Sáenz, se coaligó con la UCR macrista. En el Frente de Todos, el actual vice gobernador Miguel Isa, regente del aparato del PJ local, competirá en internas contra Sergio “Oso” Leavy, el “bendecido” por CFK. Leavy sumó al actual ministro de hacienda de Urtubey, Emiliano Estrada, como su vice gobernador. La disgregación y el panquequismo se amplifican exponencialmente en las candidaturas legislativas y municipales.

Crisis de Régimen

Debido a la presión política generada por los altos índices de pobreza, Urtubey improvisó por decreto un Plan Alimentario, con el que manejará discrecionalmente 350 millones de pesos en medio de la campaña electoral. El decreto prevé convertir en comedores a 129 escuelas de zonas críticas de la provincia, solo los fines de semana y hasta diciembre. También se aseguró la continuidad de los jueces Catalano y Samson en la presidencia y vicepresidencia de la Corte de Justicia Salteña, para blindarse ante las demandas contra su gestión. Esta medida fue traficada entre una batería de propuestas de reformas de la justicia provincial, para responder a los cuestionamientos al aparato judicial.
Urtubey viajó a EEUU en el marco de una reunión de la Zona de Integración de Centro Oeste de Suramérica (ZICOSUR), para defender negocios del capital extranjero en la provincia y el norte argentino, bajo el manto de “una institucionalidad estable, más allá de los gobiernos de turno”. Salta es un paraíso de los intereses agrarios, agroindustriales, mineros y turísticos, en manos de capitalistas extranjeros.

En el campo de la clase obrera, en el norte provincial los sindicatos de los petroleros y azucareros se encuentran en estado de alerta por despidos encubiertos en la refinería de Campo Durán y por el estancamiento de las paritarias azucareras en la Seaboard Co. (Ex Tabacal).

La interna de las camarillas

La campaña electoral de los partidos patronales se ha convertido en una riña de camarillas. El candidato “Oso” Leavy es denunciado por su contrincante Isa, en la interna kirchnerista, por poco menos que nepotismo. Es que en el 2017 Leavy tomó licencia del cargo de intendente de Tartagal para asumir como diputado nacional, “heredándole” el municipio su hermano Eduardo. Hoy se postula simultáneamente a senador nacional y gobernador.

Por otro lado, su candidato a vicegobernador ha empapelado la ciudad con afiches que muestran al intendente capitalino junto a Macri. Sáenz a su vez denuncia a los pegatineros de Estrada y Leavy por la golpiza que recibió su hermano. Con este cruce intentan armar una suerte de polarización entre ambos, tratándose de mafiosos y de desviar fondos del Estado municipal y la cooperadora asistencial capitalinos en favor de empresarios y amigos del a poder. Olmedo tiene, por su parte, su propia pelea con su frustrado socio Sáenz, recriminándole que si bien ambos sortean electrodomésticos, por lo menos Olmedo intenta interactuar con el público (sic).
Sáenz plantea una reforma constitucional con el apoyo de Urtubey, para limitar a dos mandatos (8 años) la reelección de los cargos de gobernador e intendentes, y extender de 2 a 4 años los mandatos de los concejales. Esta es una amenaza directa al cacicazgo de los intendentes, que en su mayoría se han alineado con Leavy y tienen entre 3 y 4 mandatos. En definitiva, la propuesta de reforma constitucional de Sáenz busca un reforzamiento del régimen de poder personal. En oposición la propuesta de reforma parcial reaccionaria, planteamos la revocatoria de los poderes del Estado en base a una asamblea constituyente impuesta por la movilización política independiente de los trabajadores.

La interna del FIT-U: PO vs PTS

En este cuadro, las internas del FIT-U impuestas por Claudio Del Plá, Pablo López, Cristina Foffani y el PTS golpean las posibilidades de la izquierda para beneficiar a una camarilla. El trío mencionado se ha ido del Partido Obrero de Salta y se presenta a elecciones en la lista del PTS.

Del Plá y cía recurrieron no sólo al PTS para desconocer las decisiones tomadas en asamblea por el 85% de la militancia del PO. Una lista provincial para una disputa electoral, es claramente una decisión que debe tomar el partido de ese distrito en cualquier versión del centralismo democrático, pues lo contrario es confundirlo con el verticalismo de un aparato. El trío impugnó sin éxito ante la Justicia Electoral el nombre de nuestra lista primero y después nuestro logo histórico para la pantalla del voto electrónico, convocando al Estado a arbitrar una diferencia política zanjada por el distrito mediante la discusión y el voto de los militantes. El trío no ha reclamado constituirse en tendencia dentro de la provincia. Aún así, el revés recibido en la justicia electoral dejó en claro que la lista que encabezan las compañeras Violeta Gil y Gabriela Jorge, Política Obrera, es la lista del Partido Obrero, mientras que la de Del Plá y cía es la lista del PTS. Nos presentamos en el doble de los municipios de nuestros adversarios. Ante la escisión de la camarilla que encabeza Del Plá, el MST decidió participar con lista propia.

Además de la defensa del voto mayoritario del partido en Salta, defendemos los métodos socialistas históricos, que subordinan a los parlamentarios al partido y combaten la cristalización de camarillas parlamentarias. El parlamento es un poder del Estado capitalista, por lo que es necesario combatir la posibilidad de que una representación vitalicia se imponga como poder dentro del partido. El principio de rotación y revocatoria de los mismos apunta combatir la cooptación política, por parte del estado y, por otro lado, promover la experiencia política de los militantes y las nuevas generaciones en las luchas parlamentarias.

En un régimen político compuesto por arribistas de todo tipo y color, que se pasan de un partido y bloque a otro como si nada, la conducta de Del Plá, López y Foffani como candidatos y parlamentarios vitalicios, es una peligrosa señal de adaptación política a este régimen descompuesto. Acabar con el Estado capitalista y la oligarquía terrateniente, sus instituciones y políticos vitalicios y con la burocracia sindical atornillada en los sindicatos, requiere que los trabajadores nos forjemos en la más amplia democracia obrera, contra las tendencias de aparato.

Vamos con la lista del PO, Política Obrera

La militancia de la enorme mayoría del Partido Obrero salteño se enfrenta al desafío de luchar contra nombres conocidos por la opinión pública, con la movilización de militantes que han construido desde la militancia cotidiana el partido Obrero. La movilización de la masa militante del PO es completa. Nuestra campaña electoral se basa en la clarificación política de la crisis nacional y provincial en curso y de la propia crisis del PO, con posiciones que elevan la conciencia de la vanguardia obrera.

La simpatía de sectores importantes de la vanguardia obrera y juvenil salteña por nuestras posiciones es creciente. Reivindican la delimitación tajante del PO con el programa, los métodos y prácticas de los partidos patronales, la burocracia sindical y los capitalistas, que han hundido la provincia en la pobreza y la desocupación crónicas. La lucha por el voto masivo a la lista del PO, Política Obrera, en la interna del FIT-U, es parte de la defensa de esta tradición histórica por una salida obrera y socialista.

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