El 'bono' de la CGT y la marcha de los sindicatos combativos





Durante la jornada de hoy, las organizaciones que participaron del Encuentro obrero del SUTNA del sábado 14, realizarán una movilización desde la Unión Industrial a la Plaza de Mayo. La movilización, convocada por las organizaciones que revisten en el sindicalismo combativo tendrá lugar cuando se anuncia un acuerdo entre la CGT y el gobierno acerca un bono de $5.000 a los trabajadores privados.

A la medida de las patronales

Los detalles del acuerdo, que saldrá por decreto, no se conocen. Será, sí, no remunerativo (es decir que las patronales no pagarían las cargas sociales), en cuotas (cinco cuotas de $1.000 por lo que se dice) y a cuenta de las paritarias (o sea, ¡sólo un adelanto!). Tanto empresarios como sindicalistas reclaman al Estado que libere de impuestos a las Pymes para recuperar lo pagado. Es decir que al final, el bono saldría del bolsillo de los propios trabajadores. Como buena parte de las Pymes son tercerizadas, el beneficio irá a las grandes empresas. El 'adelanto', a pesar de salir por decreto, tampoco sería "obligatorio".

El 'adelanto' tiene la difícil misión de apagar la presión por reclamos salariales de emergencia –reaperturas de paritarias, bonos, etc– que crecen en todas las fábricas y que ya obtuvieron algunas conquistas (La Virginia, Unilever, Fernet Branca). Las asambleas de las fábricas reclaman aumentos de emergencia.

Como la pérdida salarial ha sido de 20 puntos porcentuales, cada trabajador para compensar lo perdido desde 2015 debería recibir un bono de 250 mil pesos. La lucha por el aumento de emergencia y por la reapertura de paritarias seguirá a la orden del día.

Emergencia alimentaria y pacto social

La Ley de Emergencia Alimentaria sacó de las calles definitivamente a los movimientos sociales enrolados en el triunvirato vaticano. Contó con el acuerdo de los diputados que responden a Alberto Fernández y con el voto de dos de los diputados del FIT-U. La emergencia alimentaria otorga al gobierno la potestad de reasignar partidas que afecta a otros sectores que se encuentran también en emergencia.

De acuerdo a la información corriente, los movimientos sociales independientes habrían obtenido un acuerdo con Stanley acerca de sus reivindicaciones. Esto explicaría la línea discursiva de sus principales referentes, de "no promover una escalada de luchas sino de defender una mesa de diálogo para que Macri llegue a diciembre". La llamada 'transición ordenada'. Dada la escalada inflacionaria y las presiones de los acreedores internacionales, la exclusión de la posibilidad de luchas, incluso más agudas, es un regalo gratuito a oficialistas y opositores.

El PSC

El Plenario del Sindicalismo Combativo exige a la CGT un paro –de 24 o 36 horas– y un plan de lucha. En plena colaboración de la burocracia de los sindicatos con la 'transición', el planteo le adjudica a la burocracia una disponibilidad o incluso una posibilidad que no existe. En la perspectiva de una acentuación de la crisis y del impasse de macristas y albertistas, es más efectiva una campaña de pronunciamientos por una huelga general y el impulso a asambleas y acciones en todos los lugares de trabajo por reclamos de emergencia y la reapertura de paritarias.

Distintos reagrupamientos del Polo Obrero, en el cual militan compañeros de la Tendencia del PO (Hurlingham, Pilar, Berisso, Capital Federal, Merlo, etc) participarán de la convocatoria del martes 24 junto a representaciones sindicales y agrupaciones de distintos gremios. Marcharemos con nuestras propias consignas: $35.000 de salario mínimo, 82% móvil, aumento de emergencia del 30%, trabajo genuino, por la derogación del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores y la ocupación de toda fábrica que cierre o despida.

Por una campaña de pronunciamientos por la huelga general.