Chubut: patota sindical reprime a docentes en defensa del gobernador Arcioni y las empresas





Por Gustavo "Pepe" Saravia
(Desde Comodoro Rivadavia, Chubut)

En la madrugada de este martes el secretario general del sindicato del petróleo, el kirchnerista Jorge Ávila, cumplió su promesa de “pasar arriba de los piquetes” de los docentes y estatales que cortaban la ruta en lucha por los salarios, que el gobernador massista-K Mariano Arcioni no paga.

El burócrata Ávila cumplió aquello que venía anunciando desde hace más de una semana. Pasó de instalar que “en la Cuenca las operadoras están perdiendo alrededor de un millón y medio de dólares promedio por día” a dirigirse a los docentes y estatales y pedir “que los derechos de ellos no terminen con los nuestros porque entramos en una situación caótica donde nos van a obligar a defendernos” (Adn Sur, miércoles 28/8/19) para finalmente amenazar impunemente al decir que los petroleros iban a pasar ”por arriba de los piquetes para ir a trabajar”. En la madrugada mandó a 200 patoteros a desalojar la ruta y convirtió en hechos sus palabras.

El argumento de Ávila de la defensa de las fuentes laborales es una total impostura, La burocracia del sindicato petrolero viene de levantar un paro: “Era necesario acatar la conciliación obligatoria porque el país necesita que demos este ejemplo de gobernabilidad”, dijo Ávila, más preocupado por cuidar a su socio político que por defender los puestos laborales que se pierden de manera encubierta de a miles en la actividad mediante jubilaciones anticipadas y retiros mal llamados voluntarios.

Ávila es cómplice de Arcioni: puso todos los recursos del sindicato al servicio de su candidatura a gobernador, puso a trabajadores de la rama petrolera como fiscales para cuidar y defender el voto del máximo responsable de la crítica situación que vive la provincia. Ávila es también cómplice de la estafa que implica haber firmado días antes de las elecciones del 9 de junio un aumento salarial que aún hoy, 4 de septiembre, no se cumple. Sólo una parte del sueldo fue tomada en cuenta para el acuerdo paritario pero, así y todo, se paga en cuotas.

Ávila es un defensor de los patrones del petróleo y por eso reclama la suspensión del cobro de retenciones, que implican el pago de apenas 4 (cuatro) pesos por dólar que se obtiene por exportación de barril. Cuatro pesos fijos que, conforme siga aumentando el dólar, serán lo mismo que la nada. El burócrata también se opone -al igual que el casi presidente Alberto Fernández- al decreto nacional que congela el precio de los combustibles. Para este fin, y no otro por más que se la disfrace, convocó a la masiva movilización del 29 de agosto.

Sacar a los docentes de la ruta

El desalojo de la rutas se encuentra en consonancia con los objetivos del gobierno y las petroleras. Los días previos a la patoteada las empresas presionaban con la baja de equipos, el adelantamiento de vacaciones y el descuento de los días (15) no trabajados producto de los cortes –cuando se sabe que la producción en los pozos no cesó nunca. En tanto el gobierno necesita regimentar la determinación de lucha que muestran los trabajadores, sobre todo cuando fracasa su intención de llevar esta enorme energía de lucha a la derrota.

El gobierno y las petroleras apelan a la represión porque no tienen como ofrecer una salida que no sea ajustar a los trabajadores en beneficios de los ingresos de las grandes empresas.

Ya en 2018 la Mesa de Unidad Sindical, un agrupamiento de gremios de orientación kirchnerista, había propuesto un proyecto de ley de la mus que planteaba una limitada reforma tributaria -y que, en definitiva actuaba como un desvío parlamentarista para descomprimir la lucha en las calles (en aquel momento las escuelas estaban tomadas por los docentes).

Sin embargo, los diputados del pejotismo K planteaban que había que excluir de la posibilidad de un impuesto a Aluar, a pesar de que solo en el segundo semestre de 2018 había obtenido ganancias por más de 3.000 millones de dólares. Hoy, nuevamente con los docentes y estatales en la lucha y en la ruta, varios legisladores declararon su oposición a cobrar más tributos a las petroleras, cuyas ganancias superan los 1.000 millones de dólares por año. “No podemos cambiar las reglas de juego cuando hay un acuerdo firmado con las petroleras hasta el año 2047”, fue el argumento esta vez.

De ese modo, el proyecto original se convirtió en la petición de un “adelanto de regalías”. Sin embargo, así y todo, ni siquiera fue tratado en la cámara. La conclusión es que no debemos tener nada de confianza en el parlamento: la lucha se debe desarrollar con los trabajadores organizados en la calle. Los docentes, estudiantes, padres, trabajadores de la salud marcan el rumbo. Cuando la policía detuvo a dos dirigentes gremiales de la Atech la respuesta de los trabajadores fue contundente: se reforzó la cantidad de personas sobre la ruta y hubo movilizaciones en cada una de las comisarías donde fueron llevados los detenidos hasta lograr su liberación.

Lo que no pudo lograr el gobierno con la policía lo hace tercerizando esa tarea a manos del burócrata Ávila, que envió a cientos de encapuchados con palos en manos que se fueron abriendo paso en la ruta mediante la fuerza y el robo de las pertenencias de los docentes y los celulares que los trabajadores usaron para registrar el accionar patoteril.

Una acción patoteril contraria a lo que realizaban los trabajadores petroleros, que paraban en los piquetes y colaboraban con alimentos y abrigo a quienes pasaban allí la noche.

La lucha continúa

El repudio al desalojo y la represión es total. Se hacen públicas incontables muestras de solidaridad: sindicatos como UTA, Camioneros (entre otros) y centros vecinales de todo Comodoro Rivadavia participaron de una masiva marcha de miles y miles de asistentes en apoyo a los docentes y estatales y contra la patota represiva de Ávila.

El gremio docente CTERA se negaba a nacionalizar el reclamo pero, obligado por los acontecimientos, convocó a un paro por 24 horas para mañana miércoles 5 de septiembre. El sindicato de Camioneros anunció que también se sumaría al paro, a la vez que su convocatoria plantea marchar y recuperar la ruta donde los “petroleros” que rompieron el piquete porque “querían ir a trabajar” anunciaron que se quedarían en la intersección de la ruta 3 y 26 (donde, según los medios, comen un gran asado) por cuatro días más.

Ante una situación crítica y con una huelga que paraliza la actividad en la región, los trabajadores tenemos que profundizar la lucha y plantear una salida que nos permita echar a la burocracia sindical: debemos poner en pie asambleas en los lugares de trabajo para que las bases discutan un plan de lucha. Debemos preparar la huelga general hasta imponer todas nuestras reivindicaciones.

Artículo tomado de  Política Obrera

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