Abajo la criminalización a los médicos que garantizaron los derechos de Lucía. Cierre de la causa ya




Este miércoles 30 de julio los médicos que asistieron a Lucia, Cecilia Ousset y José Gigena, fueron notificados de una citación a indagatoria en calidad de imputados bajo la acusación de homicidio agravado. Recordemos que dichos médicos son los únicos que pusieron fin a la tortura a la que era sometida la niña luego de solicitar el acceso a la interrupción legal del embarazo. Durante más de un mes Lucía estuvo prácticamente presa junto a su madre en un hospital y soportaron distintas maniobras de dilación y aprietes con las que se buscaba obligarla a ser madre. 

Se trata de una causa armada por sectores reaccionarios, respaldados por sectores del gobierno provincial y del macrismo, quienes buscan bloquear los abortos que ya son legales y amedrentar a los profesionales de la salud comprometidos con los derechos de las niñas y mujeres. La propia fiscal que investigaba la causa, Adriana Giannoni, y el juez de instrucción, Facundo Maggio, fueron apartados por sus posiciones antiderechos y clericales. Justamente el día anterior a que llegue la citación, el juez Pedicone, vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción, hizo lugar al pedido de los abogados que defienden a Ousset y Gigena y que también fue motivo de movilizaciones. 

Giannoni, es una activa militante de los celeste y en pleno debate por la ley de aborto legal armó en su fiscalía un búnker de la reacción con carteles y todo. Frente al caso de Lucía, amenazó al personal del Hospital donde estaba internada la niña. Maggio, por su parte, fue recusado en tanto fue apoderado y vocero del Arzobispado de Tucumán. Solo la presión ejercida por la movilización permitió que se los separe de la causa pero no hay que bajar la guardia frente la composición del resto de la justicia, en su mayoría clerical, garante de la impunidad.

Si bien el llamado a indagatoria a los médicos, bajo la imputación mencionada, fue previa a la separación de Giannoni y Maggio y, por lo tanto, será impugnada, debemos impulsar una gran movilización para tirar abajo esta nueva cruzada contra nuestros derechos y contra la persecución a quienes enfrentan las políticas oscurantistas en los hospitales. Esta lucha debe estar asociada a la impugnación del régimen político que promueve la violencia, la tortura y la maternidad forzada para sostener las condiciones de opresión de las mujeres y de la clase trabajadora en su conjunto. Por eso decimos Fuera todos los torturadores. 

Este lunes 5 de agosto movilizamos a Tribunales Penales a las 9:30 hs.

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