Conferencia de Atenas: otra mentira, otro embuste de la Dirección del PO



Por Marcelo Ramal y Jacyn

Durante todo el desarrollo de la crisis del Partido Obrero, la apelación a la difamación política y personal ha sido un arma recurrente por parte de la actual dirección del PO –superada por la práctica del espionaje contra los miltantes que calificaba de opositores y por la reivindicación de esta práctica como método de construcción política.

Esta metodología liquidacionista ha atravesado ahora las fronteras nacionales, sumiendo al oficialismo partidario en el bochorno. En el día de ayer, circuló la versión “oficial” de la reunión consultiva que se realizó en Atenas los días 22, 23 y 24 de julio, convocada en el marco de la CRCI y con la participación de representantes del CC del PO y de nuestra Tendencia. Con un aventurerismo sin precedentes, el oficialismo se ha despachado con su versión de la reunión, a la que titula “Altamira y Ramal rechazan la reunificación del PO”, lo cual fue rechazado en forma inmediata por Savas Matsas, secretario general del EEK, de Grecia, y Sungur Savran, del DIP, de Turquía. El texto pretende ser un acta completa de la reunión, al punto que “relata”, no ya los dichos propios o de los representantes de la Tendencia, sino que se arroga el derecho de “interpretar” y “transcribir” los dichos de los representantes de las otras organizaciones. Las desmentidas, una de los compañeros Savas (EEK) y Sungur (DIP), y otra personal del compañero Savas, son fulminantes. Savas Matsas denuncia que el informe de la reunión y de las posiciones allí volcadas, difundidas por los tres liquidacionistas del oficialismo “adolece de una serie de errores factuales y, en nuestra opinión, por una interpretación incorrecta de otros hechos, que distorsionan en considerable medida el cuadro de conjunto”. Sin palabras - los tres intrigantes enviados por el oficialismo a la reunión, se han superado a sí mismos en el uso de la mentira, y se han superado en la intriga al difundir esta deformación de la reunión sin requerir antes la opinión de los participantes.

En relación a la principal afirmación de este texto burdo, nos cabe señalar lo siguiente: el oficialismo, que se arroga haber hecho “los mayores esfuerzos” para llegar a un acuerdo en Atenas, NO apoyó el texto borrador redactado por los compañeros del DIP , al cual quiere convertir ahora en su aliado. Denuncian un supuesto rechazo, de nuestra parte, a una intrigante “reunificación del partido”, cuando ni ellos mismos votaron a favor de esa supuesta propuesta de ‘reunificación’. Se empeñaron, en cambio, a introducir enmiendas inadmisibles, a un texto que no ‘reunificaba’ nada, sino que tenía la deplorable intención de conseguir un “armisticio” en una crisis de naturaleza política, que no admite semejante procedimiento bélico. Por caso, al planteo original de que nos pusiéramos a discutir qué carácter debía tener una tendencia, la dirección le agregaba la inhabilitación de cualquier actividad de la tendencia "mientras durara la discusión”. O, por citar otro caso, levantar la intervención legal al PO de Tucumán, pero nombrar como “coapoderado” ¡al actual interventor!, que está acompañado por un porcentaje de la regional de la mitad de un dígito El “armisticio” quedaba desnudo en toda su desgracia. La invocación de “quedarse toda la noche” a discutir semejante provocación discursiva habría tenido como destino final, si se tiene en cuenta de qué modo se habían comportado a lo largo de toda la reunión, una escalada de provocaciones mayores. El trío del oficialismo siguió el mismo método de las expulsiones sumarias y el espionaje que aplica en territorio nacional. 

Nosotros desarrollamos, por escrito, ampliamente los límites de los planteos formulados por los redactores del “armisticio”. Por ejemplo, hacía responsable de investigar el espionaje a una Comisión de Control, elegida en el último Congreso, cuyos integrantes se declararon en numerosas ocasiones una milicia del fisgoneo y el alcahueterismo. En estas condiciones, les propusimos a los redactores de ese texto que desarrollen otro borrador que incorpore la información y las cuestiones de índole política que les estábamos aportando, la cual enviarán en los próximos días. Horas después, enviamos un texto por escrito que transcribe nuestra posición, y que reproducimos a continuación. En lo medular, nuestro texto destaca que el “armisticio” no contempla el reconocimiento de nuestra tendencia, sino sostiene el derecho a constituir tendencias, algo que no significa nada, porque ya se encuentra establecido en el estatuto del Partido Obrero. La ausencia del reconocimeinto de una tendencia de mil militantes, mostraba los límites insalvables de la propuesta, que las enmiendas de los liquidadores agravaban aún más. La unidad del Partido Obrero no está en discusión – lo que está fuera de toda discusión es una propuesta de reconciliar posiciones y prácticas antagónicas, que deben ser dirimidas por medio de una lucha política con los métodos de la democracia interna. A propuesta nuestra, la reunión aprobó la publicación de un boletín internacional que recogerá el texto original de la propuesta de "armisticio", las enmiendas propuestas por la delegación del CC y el texto que publicamos a continuación, entre otros documentos.

En los proximos días, presentaremos un balance exhaustivo de la reunión de Atenas. En ese balance daremos a conocer todas las acciones de la provocación y difamación que los supuestos “partidarios de la unidad” ejercieron sin parar. Nosotros respondimos siempre con un planteo político y con una clara plataforma para superar la crisis, desde principio hasta el final: a) el reconocimiento integral de nuestra tendencia, que cuenta ya con casi un millar de compañeros, lo cual implica la participación en las campañas, actividades del partido, en la prensa partidaria impresa y digital y ante el conjunto de la clase obrera y la opinión popular – con una agenda precisa de derechos y obligaciones. b) la reincorporación de todos los compañeros separados y expulsados en estos meses, en forma sumaria, o sea sin denuncia fundada ni derecho de defensa por haber adherido a nuestra tendencia, el reconocimiento y fin del hostigamiento de los comités electos del partido que cuentan con una mayoría integrada a la tendencia. C) la formación de un tribunal internacional para investigar el espionaje al interior del partido, y la separación de sus responsables. D) el fin de la intervención a Tucumán, y del boicot político y económico a la campaña electoral en el distrito (al igual que en San Isidro y San Fernando, en la capital de Santa Fe y en los municipios del Cordón de Rosario y en Rosario, en Salta, en este caso con la inclusión de las amenazas de Claudio del Pla a la candidata a senadora nacional por el FIT-U, Violeta Gil). Todos estos planteos, por otra parte, sólo pueden progresar si se pone fin a la difamación, a la censura y a la violencia politica al interior del Partido. Este es el programa que defendimos en Atenas. 
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1.-EEK, DIP y MTL DESMIENTEN A “PRENSA OBRERA”

A necessary statement

The parties conveners of the meeting held in Athens on 22-24 July, the EEK of Greece and the DIP of Turkey, as well as the Finnish section of the CRFI, the MTL, present at the meeting, note that the report of the meeting published on the web site of Prensa Obrera, signed by Rafael Santos, Guillermo Kane and Juan García, is marred by a series of factual mistakes and, in our opinion, incorrect interpretation of certain other facts, thus distorting the overall picture to a considerable extent. The three parties will naturally present their reports of the meeting in the coming days, but have felt the necessity of distinguishing themselves from the version presented by the representatives of the PO Comité Nacional present at the meeting.
EEK, DIP, MTL

Traducción: Una aclaración necesaria

Los partidos convocantes a la reunión sostenida en Atenas los días 22-24 de julio, el EEK de Grecia y el DIP de Turquía, así como la sección finlandesa de la CRCI, el MTL, presente en la reunión, señalan que el informe de la reunión publicada en el web site de Prensa Obrera, firmado por Rafael Santos, Guillermo Kane y Juan García, adolece de una serie de errores fácticos y, en nuestra opinión, incorrecta intepretación de ciertos otros hechos, que distorsionan el cuadro de conjunto de un modo considerable. Los tres partidos naturalmente presentarán sus informes del encuentro en los próximos días, pero hemos sentido la necesidad de diferenciarnos de la versión presentada por los representantes del Comité Nacional del PO presentes en la reunión. 
26 July 2019

2.-SAVAS DESMIENTE A PRENSA OBRERA

The article in Prensa Obrera signed by R. Santos , G. Kane and Juan Garcia misrepresents the facts and conclusions of the Athens meeting. A full reply will be sent after our camp. Savas Matsas (EEK)

Traducción: El artículo de Prensa Obrera firmado por R. Santos, G. Kane y Juan García deforma los hechos y conclusiones de la reunión de Atenas. Enviaremos una réplica integral después de nuestro campamento de verano

3. NUESTRA POSICIÓN FRENTE AL TEXTO PRESENTADO AL FINAL DE LA REUNIÓN DE ATENAS

En las últimas horas de la reunión consultiva convocada por los compañeros del EEK y el DIP, con la presencia de representantes de la fracción oficial del PO y de nuestra tendencia, los compañeros del DIP –con el apoyo del EEK y de la organización finlandesa simpatizante MTL- presentaron un borrador para un acuerdo entre la dirección del PO y la tendencia. El texto ennumera diferentes aspectos que fueron objeto de discusión en estos días. Pero considerado en su conjunto, presenta limitaciones insalvables para la superación de la presente crisis. El punto de partida para ello, que es el reconocimiento de nuestra tendencia pública de casi 1.000 compañeros, con todos los derechos para militar y expresarnos en el marco del Partido Obrero y de la CRCI, no está de ningún modo explicitado y garantizado en la propuesta. Del mismo modo, no se plantean las medidas elementales para poner fin al hostigamiento, la difamación y las acciones rupturistas de la dirección. Un pasaje riguroso a través de los puntos propuestos así lo demuestra.

1.- En primer lugar, se plantea “que el Comité nacional reconoce el derecho a formar una fracción al sector de la minoría”. Compañeros: no hemos venido a Atenas a que “se nos reconozca un derecho” que ya tenemos. El Comité Nacional no necesita ´otorgarlo´, ya lo asegura el estatuto. No sólo es así, sino que ya hemos ejercido ese derecho, conformando una tendencia que cuenta ya con el apoyo de más de 900 militantes efectivos del Partido Obrero. Reclamamos el reconocimiento a nuestra tendencia con todo los derechos que ello implica: la participación activa en los actos, campañas y demás actividades partidarias; a expresarnos con nuestras posiciones en la prensa impresa y digital y en todos los canales de comunicación. En cambio, en el texto presentado todas estas cuestiones aparecen relegadas a un debate posterior. Pero esta omisión ha sido “llenada”, a su modo, por los representantes del Comité Nacional del PO, que agregaron a la propuesta “el cese de toda las actividad pública de la fracción mientras dure la discusión”. En suma, se refrenda así la pretensión de una tendencia “con mordaza”, que sólo podría expresarse en los boletines internos partidarios, pero no desarrollar una actividad política con sus posiciones de cara al conjunto del partido, de la clase obrera y la opinión popular ¡incluso cuando todavía no se ha garantizado que lo podamos hacer a través de los canales partidarios! El punto C reafirma esta posición cuando nos “prohíbe una campaña electoral independiente y paralela que ataque las políticas del PO”. También la redacción de este punto es significativa: los compañeros que lo escribieron asumieron a pie juntillas la versión oficial, a saber, que nuestra actividad pública de apoyo al FIT es “un ataque al Partido Obrero”. Para reforzar esta acusación, y cerrarle cualquier puerta a nuestra actividad, se ha aceptado la ´reformulación´ de los representantes del CN, que abogan por la prohibición de “toda campaña electoral independiente”, o sea, ningún acto, ninguna charla, con o sin “ataque”. 
Nuestras actividades públicas constituyen el único medio por el cual podemos desarrollar una acción política en torno de la campaña electoral. Si no lo hiciéramos, con seguridad seríamos acusados de “abstencionistas” o “antielectoralistas”. Privados de participar como candidatos, excluidos de las listas electorales, expulsados de nuestros círculos, sólo podemos desarrollar nuestra acción política con una agenda propia. Renunciar a ella sería firmar nuestro certificado de defunción, no sólo como militantes revolucionarios, sino para la lucha que hemos emprendido por la recuperación de nuestro Partido Obrero. 

2.- El texto plantea que “el CN declara que está preparado para reintegrar a todos los miembros de la fracción junto a su participación en las comsiones y comités del partido en los que militaban previamente”. Nuevamente, la redacción alambicada encubre los reales problemas planteados. En primer lugar, el Comité Nacional siempre estuvo “preparado” o en condiciones de reincorporar a todos los expulsados, por la sencilla razón de que todos ellos fueron separados sumariamente, y a través de métodos brutales y antiestatutarios –comunicaciones verbales, WhatsApp, llamadas telefónicas, mensajes indirectos. El Comité Nacional debe REINCORPORAR explícitamente a todos los compañeros, que fueron separados bajo la pantalla de la “autoexclusión”. El retorno a los “organismos donde militaban previamente” no puede ser decretado. En esos organismos, hemos asistido a las difamaciones, a la violencia politica, a la censura y al maltrato. Todo ello debe ser objeto de un balance; de la separación de los responsables de la injuria, de la violencia verbal, del asalto a los locales. Los comités del partido a donde se concretaría esta “reintegración” están, en muchos casos, gravemente lastimados por la acción rupturista de la dirección. Tomemos el caso de Salta, donde un dirigente que pertenece a la mayoría, en un comité integrado mayoriamente por compañeros de nuestra tendencia, ha propuesto alegremente la división del comité del partido al cual no puede controlar. Mientras tanto, y en plena campaña electoral, ataca por los medios a nuestra candidata a Senadora. Lo mismo sucede en Tucumán, como veremos enseguida. La reincorporación efectiva e inmediata de todos los compañeros separados debe estar acompañada por el RECONOCIMIENTO EFECTIVO DE TODOS LOS COMITÉS ELECTOS. ¡Basta de intervenciones! ¡Basta de división! 

3.- Los compañeros del DIP han planteado, para Tucumán, el retiro de la “amenaza legal de apelar al Código Penal” por parte del CN, y el retiro de nuestra apelación. Los representantes del CN han contrapropuesto el fin de la intervención legal y de nuestra demanda, junto al nombramiento de dos apoderados legales (uno de la tendencia, otro de la dirección nacional), para que actúen en forma conjunta. La propuesta “legal” omite, nuevamente, las condiciones políticas de la “otra” intervención en Tucumán. Nos referimos al desembarco de un miembro del CN junto a un conjunto de militantes de otras regionales, con el propósito de promover una fractura política de un comité que, en su enorme mayoría, adhiere a nuestra tendencia. Junto al fin de la intervención legal, debe reconocerse incondicionalmente al Comité de Tucumán su responsabilidad integral en la acción politica del PO en la provincia. Debe reestablecerse la relación entre el Comité de Tucumán y el CN a través de los canales desarrollados por la propia experiencia y organización partidaria –nos referimos al Comité del NOA, que fue disuelto por el CN a través de un llamado telefónico. A partir de lo anterior, es claro que la normalización legal debe ser sin condiciones ni “coapoderados” impuestos. Lo que deben hacer esos “coapoderados” del CN es rendirle cuentas al partido por el saqueo de la sede central de Tucumán, el robo de computadoras y otros objetos de valor. La primera consecuencia de esta restitución legal debe ser el fin del boicot financiero y organizativo a la campaña electoral del PO y el FIT-U en Tucumán; la restitución de los fondos incautados por la intervención y un apoyo urgente de recursos para la campaña electoral en base a un presupuesto presentado por el Comité. Como puede apreciarse, la cuestión Tucumán exige un abordaje integral, que excede ampliamente al párrafo presentado. 

4.- El más equivoco de los puntos presentados por los compañeros es el referido a la cuestión del espionaje, donde se propone que culminen las actuaciones en la Comisión de Control para que luego se habilite a veedores de la CRCI a emitir una posición. Los compañeros ignoran, en este punto, qué es lo que ha ocurrido desde el XXVI Congreso hasta hoy. En efecto, el Congreso trasladó la cuestión de los mails sustraídos a Ramal a la nueva comisión de control. Pero en ella, los investigados son... Ramal, Altamira y los compañeros supuestamente mencionados en esos mails. En un “dictamen preliminar” de la comisión de control, sus “conclusiones” son elocuentes: señala, por un lado, que el hackeo es una compleja tarea informática, y fuera de nuestro alcance. Luego, alude a las “distracciones” de Ramal, las cuales habrían sido objeto de “comentarios risueños” (sic) al interior del Partido. Se repite, en suma, la tesis del oficialismo: nadie espió, nos “encontramos” con un mail abierto. Como metaforizara el compañero Coggiola en su texto: "nadie te sacó la billetera, la tenías un poco salida del bolsillo". La Comisión de Control asumió este punto bajo el abordaje formal de los dos demonios (“veremos el espionaje y también el contenido de los mails espiados”), omitiendo los derechos, ya no partidarios, sino sencillamente civiles o democráticos, que descartan o abolen las “evidencias” arrancadas con espionaje, en este caso, no contra un elemento de los servicios o del Estado, sino contra un militante de 45 años de partido. Esta misma tesitura aparece en el texto del compañero del DIP, cuando dice que este affaire debe tratarse “de un modo integral”. La delegación del CC, en su contrapropuesta, lo acentúa y refrenda, cuando señala que deben investigarse los supuestos “contactos clandestinos”. El propósito de este abordaje es sostener un estado de sospecha permanente sobre Altamira, Ramal y otros compañeros, el cual es alimentado cotidianamente con injurias, rumores y ataques públicos contra ellos. Bajo ese clima, ¿cuál es la real vigencia de un derecho de fracción? La pretensión de trasladar el resultado de la “investigación” al 27° Congreso significa solamente una cosa: que la camarilla dirigente se reserva la posibilidad de nominar la expulsión de estos compañeros en función de su “largo trabajo faccional”. El guión que sigue la “comisión de control” –integrada, entre otros, por Roberto Gellert, uno de los calumniadores de Altamira en las redes sociales– ha sido redactado por el Comité Nacional y expuesto en su respuesta a nuestro manifiesto: la actual dirección del PO considera la constitución de nuestra fracción como el resultado de un prolongado trabajo conspirativo ¡que dataría de años! Esta infame provocación pende como una amenaza sobre Ramal, Altamira y otros dirigentes de la fracción. Por otra parte, el Comité Nacional no ha pronunciado un veredicto formal sobre la situación de los compañeros sino que ha trasladado la labor “investigativa” –basada, decimos una vez más, en la violación del correo electrónico de Ramal– a la Comisión de Control. Esto está reñido con nuestros estatutos y con la tradicón del PO, ya que la comisión de control siempre ha sido la instancia de apelación de los militantes sancionados o apartados por el CC, en defensa de sus derechos. Esto parte del supuesto de su completa independencia de los órganos dirigentes y por ello solo rinde cuentas ante el congreso partidario. En este caso aberrante, en cambio, la comisión de control se ha convertido en un instrumento de la camarilla oficial para intentar la demolición política y personal de cuadros críticos de la actual dirección del partido. Para justificar el espionaje, reñido con los más elementales principios democráticos, el Comité Nacional del PO invoca “la defensa del partido”, un argumento de inocultable cuño estaliniano. El régimen partidario es un anticipo del régimen que pretendemos construir. ¿Significa, entonces, que en nombre del “socialismo” se justificará la vigilancia policíaca y la persecusión, no contra los conspiradores contrarrevolucionarios, sino contra los luchadores críticos del centro dirigente? La extrema gravedad de esto exige, por parte de la CRCI, un pronunciamiento inequívoco, no un intento de mediación. La cuestión hace a principios básicos del socialismo internacionalista y de la IV Internacional. Compañeros de la CRCI: la cuestión del espionaje se encuentra en un callejón sin salida, en los términos de la actual dirección del Partido Obrero, de su actual comisión de control y del enfoque con el cual el punto se abordado. Es necesario que ustedes, sin rodeo alguno, apoyen la propuesta de constitución de un tribunal internacional, que juzgue especificamente a este acto incompatible con un partido revolucionario y sus principios. 

5.- La cuestión de las finanzas también se encuentra abordada de un modo equívoco. Plantea que los militantes de la fracción “volverán a cotizarle al partido”, pero omite que a muchos militantes, en los últimos dos meses, se les ha rechazado la cotización, por haber adherido a la Tendencia. La cuestión de las finanzas está indisolublemente asociada al reconocimiento de la tendencia con sus derechos, en el marco común del Partido Obrero. 

6.- El texto de ustedes alude al próximo Congreso partidario, y a un cronograma que deberá discutirse teniendo en cuenta un complejo y extendido cronograma electoral. Lo más importante, sin embargo, no se señala: nos referimos a la participación PLENA de nuestra tendencia en los debates precongresales, en un cronograma organizado en común con la dirección nacional. En el congreso pasado, los compañeros del CN que presentaron textos alternativos fueron excluidos en la abrumadora mayoría de los plenarios y estos tampoco fueron incluidos en la versión impresa de los mismos, dificultando su llegada al conjunto de la militancia. 

7.- El texto alude a un boletín internacional de discusión de la crisis en el PO. Estamos de acuerdo, pero ello debe formar parte de una cuestión de mayor alcance: nos referimos a nuestro reconocimiento como tendencia internacional. Como señalamos en el texto que presentamos esta mañana a la reunión, la crisis del Partido Obrero involucra a toda la izquierda revolucionaria y a la CRCI, porque se refiere a la estrategia, a las tareas y a los métodos de organización planteados en la presente transición histórica. 

Compañeros: las limitaciones que hemos señalado no obedecen solamente a desinformaciones o errores formales. Estamos ante un abordaje formalista de la crisis del PO, donde, con disposiciones administrativas, se pretende llenar la ausencia de una comprensión real respecto de las cuestiones políticas y estratégicas que envuelven a este debate. El texto busca el acercamiento de “dos bandos en pugna”, haciendo abstracción del contenido de esta lucha política y de sus manifestaciones reales. La unidad de acción sin una clarificación y una delimitación política conduce al oportunismo y eventualmente, a crisis mayores. Al no partir de esta comprensión general, la propuesta de acuerdo tampoco brinda, en términos de método, el camino para abordar esa delimitación. En su título, pide por un “armisticio”. Pero nuestra tendencia no se encuentra “en guerra”, más allá de la lucha encarnizada de todos nosotros contra los capitalistas y su Estado. En relación al Partido Obrero, nuestro punto es muy otro: debe reconocerse lo que ya existe, a saber, esta corriente de 1.000 compañeros que se ha organizado, en torno de un texto que recoge más de dos años de una lucha polítca ampliamente documentada en textos anteriores. La fracción es, en las actuales condiciones políticas, un gigantesco esfuerzo por salvar la unidad de acción partidaria, iniciar la recuperación política del Partido Obrero y rescatar también a miles de militantes del desasosiego y la desmoralización a la cual conducen el aparatismo, el electoralismo y el conservatismo derrotista. Los convocamos, en suma, a rever esta propuesta, y a elaborar un texto que supere las limitaciones del que han presentado en base a una real comprensión de la naturaleza de nuestra crisis.

Marcelo Ramal y Jacyn, 25.7.2019 
(en base a la exposición realizada oralmente en la noche del 24.7.2019 del Encuentro Consultivo de la CRCI)

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